Mis Chiquininos

Blog de maternidad, crianza positiva y alimentación saludable

Cuento de cuando el otoño no quiso venir

Como la mayoría del mundo sabe, el año se divide en cuatro estaciones. Cómo Michiquinina aún está pillando cómo va la cosa, yo se lo explico con este cuento del otoño, para que se de cuenta de que, aunque menos agraciado, también es necesario.

A casi todo el mundo le gusta la primavera. El campo está más bonito con sus flores de colores, empieza a hacer un poco más de calorcito, los días alargan… Abrir las cajas de ropa para el cambio de armario a la manga corta se vive como un alivio.

Y del verano no se puede decir casi nada en contra. Lo único el calor porque por lo demás todo son ventajas. Los helados, las vacaciones, la playa y la piscina, los días largos y la escusa perfecta para estar más en la calle…

Casi nadie es fan del otoño. Empieza a hacer más fresco, y no nos gusta por mucho que nos hubiéramos quejado del calor del verano. Los días empiezan a acortar y el campo está más feo. Y abrir las cajas de ropa para este cambio de armario es…

Buff, por favor, que agobio!!

Hasta el invierno nos gusta más que el otoño. Están las fiestas de Navidad, con sus reuniones familiares y los regalos. Las visitas a la nieve, las chimeneas y los gorros bonitos.

Por todo esto, el otoño decidió no venir un año y quedarse en su casa. Estaba harto de ser el que menos likes y followers tenía en las redes sociales y que nadie lo recibiera con una sonrisa.

El año en cuestión, pasamos del pantalón corto a levantarnos un día con nieve en la calle. Tuvimos que rescatar el abrigo y los zapatos abrigados del fondo del armario con prisa. Los niños no encontraron hojas para jugar en el suelo y todo el mundo se resfrió porque el cuerpo no había tenido tiempo para adaptarse al cambio de temperatura. Además, hubo cosechas que se congelaron y no se pudieron recoger.

Y nos dimos cuenta. El otoño era necesario. No sólo para que hubiera hojas para jugar o tiempo para recoger lo plantado. También para apreciar la primavera. Si siempre los días fueran largos, no les daríamos importancia. Como dicen por ahí, a veces para apreciar la luz es necesario haber visto la oscuridad.

Así que la gente empezó a enviar mensajes de Twitter al otoño de lo que lo querían. Hasta se creó el hashtag #vuelveprontootoño.

Intentemos buscar lo bueno en las cosas que nos gustan menos. Así, el otoño no será una estación perdida que pase sin pena ni gloria y nos servirá para disfrutar más del resto de estaciones.

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