Mis Chiquininos

Blog de maternidad, crianza positiva y alimentación saludable

El feminismo no es capricho, es necesidad

Hace poco estaba hablando con un muy buen amigo sobre las implicaciones que habían tenido a nivel laboral haber tenido dos hijos en menos de dieciocho meses. Como he dejado constancia en algún otro post, han existido bastante complicaciones. Y han confirmado mi creencia cada día más extendida, de que hay hombres que nacen de un huevo. Entre conversaciones y realidades, veo que mucha gente ve el feminismo como un capricho y no como una realidad que nos obliga a hacer cambios internos y externos.

Porque la desigualdad existe. Porque gestar y parir un niño, por suerte o por desgracia, sólo lo pueden hacer las mujeres. Y porque esto no debería significar un perjuicio en ningún aspecto. Pues todavía hay gente que no lo entiende.

Mi amigo me dijo una de las frases que más me han dolido en la vida:

– ¿Qué creías, que el mundo te iba a esperar mientras tenías un hijo? Y además, ya sabías lo que podía pasar.

Lo gracioso del asunto es que le agradezco la sinceridad, porque muchos hombres piensan lo mismo y no lo dicen porque no es políticamente correcto. Para muchos de ellos, poco a poco a las mujeres nos están dando ventajas que los perjudican. Es complicado ponerse en la piel de los demás.

Cada día estoy más convencida de que la discriminación positiva es necesaria. Algunos están muy cómodos en sus posiciones y no les interesa el cambio, por mucho que la parienta de al lado esté peor.

La termodinámica, y perdonad que me ponga tan técnica, establece que para que haya cambios hay que meterle trabajo al sistema. Lo siento, pero el equilibrio no se va a producir por sí solo porque nos merezcamos ser todos iguales. Porque hay gente que no le viene bien porque creen que van a ir a peor y no se dan cuenta que con la igualdad real ganamos todos. Es que… cómo somos los humanos!

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