Mis Chiquininos

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expresar sentimientos delante de los niños

¿Se puede llorar o expresar sentimientos delante de los niños?

En el grupo de WhatsApp de mamás en el que estoy, nos ayudamos, escuchamos y adjuntamos unas a otras. A la mayoría no las conozco, pero tengo un gran apoyo en ellas. Hace unos días una mamá se planteaba si era bueno expresar o expresar sentimientos delante de los niños. Aquí reflejo un resumen de la conversación entre todas, porque creo que puede resultar interesante a más gente. Gracias “Mamis Caldosas”, sois las mejores.

Los niños deben ver, que es como más aprenden, que sus padres también tenemos sentimientos como ellos. Qué igual que reimos también lloramos. También somos un ejemplo para ellos en la forma de gestionar estas emociones. Poniéndole nombre a lo que nos pasa (triste, cansada, nerviosa,…) les estamos dando el vocabulario necesario para que ellos también puedan nombrar sus sentimientos y los puedan expresar.

Obviamente no es cuestión de estar todo el rato llorando al lado de un niño. Ni tampoco es lícito usarlo como forma de chantaje para que hagan algo.

Además, es muy importante, explicarles cómo te sientes y por qué. Y no recaer en ellos la culpa. Si nosotros nos sentimos mal porque nuestro hijo no se porta como nos gustaría, puede llegar un momento en que la situación nos desborde. Pero los adultos somos nosotros y son intolerables frases como:

– Me has hecho llorar.

– Es tu culpa.

– Lloro porque no te portas bien

Son un chantaje en toda regla. El adulto eres tú y ya tienes la edad suficiente o deberías tenerla para gestionar tus emociones. En lugar de eso, puede ser más constructivo explicarles en un lenguaje claro, sencillo y lo más tranquilo posible, cómo nos sentimos y cómo pueden ayudarnos. Ejemplos:

– La mamá está un poco cansada. Si me abrazas un poquito seguro que me encontraré mejor.

– A veces los papás también nos ponemos tristes/nos duele algo. Creo que sí me das un beso se me pasa antes.

– Agárrame la mano y vamos a respirar juntos despacito para que me pueda tranquilizar.

Ellos estarán encantados de ayudarnos, lo que fomentará su empatía. Y seguro que de verdad nos sentiremos mejor teniendo a nuestro hij@ intentando “curarnos” y aprendiendo a gestionar también sus emociones.

Además, hay que hacerle saber a los niños, que no es malo que lloren como una forma de desahogo. Porque no siempre se puede ser fuerte o feliz pues la vida a veces es dura y no pasa nada si ven que nosotros lo aceptamos como algo normal. Es mejor expresar los sentimientos y así la gente que los quiere de alrededor también puede ayudarle a gestionarlos ahora y en el futuro.

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